El declive de la lengua materna?

En esta nueva entrada me gustaría explorar un posible cambio de rumbo con respecto a un fenómeno lingüístico tan estudiado como soportado. La lingüística ha establecido, en sus diversas ramas (psicológica, neurológica y social), que los niños adquieren los fundamentos de su lengua principal en nombre de su familia. Esta lengua fue denominada, con poca elocuencia, como lengua materna. La razón de esta elección demuestra el papel cultural diferenciado al que las mujeres fueron relegadas desde tiempos inmemoriales. Numerosos textos han ahondado en este tema (“A Room of One’s Own” de Virginia Woolf, por citar sólo uno), destacando la ausencia total de igualdad de género en todos los ámbitos de la vida y la profunda aversión al cambio por parte de los sectores con mayor concentración de poder. Sin embargo, la historia reciente ha dejado muy claro que el papel de la mujer en los diversos estratos sociales (político, ocupacional) ha mutado hacia una proporción más equilibrada, aunque no completamente. Este empoderamiento de las mujeres, sumado a las diferentes iniciativas legislativas destinadas a reparar la desigualdad de género, tuvo como consecuencia un nuevo modelo familiar en el que el principal proveedor estaba representado por la mujer y no por el hombre. Si se habla de nuevos modelos de familia, con la aprobación de la Ley del Matrimonio[aprobada en Argentina] ha surgido un enorme número de parejas masculinas con la genuina intención de formar una familia, hecho que rompería por completo una de las bases del prejuicio homofóbico. Numerosos autores de raíces marxistas consideran que uno de los motivos ocultos detrás de la lacerante homofobia que azotó a las comunidades homosexuales del mundo occidental desde la Edad Media se basa en el hecho de que la homosexualidad no permite la reproducción de la familia como una unidad de consumo. Aunque antes los hombres (solteros) podían adoptar legalmente niños, no podían hacerlo en el marco de una pareja del mismo sexo. La nueva Ley Matrimonial equipara los derechos de los heterosexuales con los de los homosexuales, permitiendo que ambos gocen de las mismas posibilidades, entre las que se encuentra el derecho a adoptar. Una de las principales modificaciones hechas a la ley nupcial anterior fue cambiar los términos “marido” y “mujer” por “cónyuge”. Así, si entre los hijos de padres varones, además de los hijos de matrimonios en los que, gracias a las victorias de las mujeres por una distribución más equitativa de las oportunidades profesionales, el principal cuidador del niño es el padre y no la madre, es posible que vivamos en una época en la que el concepto de “lengua materna”, al igual que el uso de los términos “marido” y “mujer” en la Ley del Matrimonio, cae en desuso. ¿Deberíamos quizás empezar a usar el concepto de “lengua paterna”? Para la versión en español, haga clic aquí.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No hay votaciones)
Cargando…